
Me evade la ansiedad de encontrarte
Y a veces, solo a veces,
Me duele la embocadura
De la dulce curvatura
Que se esconde en la lisonjera
Sonrisa que arremetes en mi hondura.
Ya no sé cómo expresarme
En este marullo existencial
De versos perdidos, exprimidos,
Que se me pierden al hablar.
Porque no poseo la necesidad
De encontrarte o encontrarme,
Porque olvide que debería buscarte.
¿O es acaso mi papel el de sentarme
Y esperar dormida a que me rescates?
No me interesa el cuento de hadas
No me mueven las mismas ansias
Que a otras pobres descarriadas.
Me mueve el deseo gutural
De una noche entre las sábanas,
De la inocencia perdida
Y alguna pesadilla
De esas que acongojan
Lentamente el alma.
Quiero sentarme y escribir
De otras cosas que no sean amplias
Que no se me atorren en el pecho
O me llenen de necesidad las ganas.
Quisiera vivir extasiada,
Dejando corazones rotos
Y sábanas manchadas…
Oportunidades de pasión arrinconadas
En el despertar fugitivo
De otra madrugada
Donde ahogamos las ansias
En un vaso de ron.
Ayúdame a encontrar
La necesidad de ser,
De tocarme, de tocarte,
De extasiarme en el gruñido de tu voz.
Olvidemos el mañana,
Las ansias sonámbulas de sondear otro amor,
Y arrinconémonos, serpenteados,
En este pedazo de son.
Yuxtaposionemos en las mordidas
Abruptas de fundirnos los dos,
Y esperemos al alba,
Que se nos cuela sonora,
Entre tu voz y mi ardor.
Tienes estilo bien definido, y resulta interesante tu lectura. Escribes en forma visceral y eso me encanta.
ResponderBorrarUn abrazo.
Gracias :)
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